martes, 4 de marzo de 2014

Mi Profesión de Ayuda

Hace ya más de 10 años que ayudo a hombres abandonados por sus parejas a recuperarlas o a recuperarse ellos mismos.

Mi primer libro sobre como recuperar a una ex o como recuperarte de ella salió a la venta en el año 2001. Luego vinieron “La Mujer de tus sueños” y “Mi Ex novia”

Las recomendaciones boca a boca de mis libros hacían que recibiera cada vez más consultas via mail. Posteriormente desarrollé una página web de asistencia a hombres que sufren por amor y más adelante, ante la gran demanda de ayuda, comencé a dar “entrevistas personales”.

En las entrevistas personales tratamos tu caso en particular, analizamos todo lo que haga falta, vemos los errores cometidos y los que se podrían cometer y elaboramos una estrategia a seguir ya sea para recuperar a una mujer o para recuperarnos nosotros mismos en caso de que lo primero sea imposible.

Claro que no todas las mujeres son recuperables (como aseguran algunos que aprovechando la situación de dolor pretenden venderles recetas mágicas), pero si se aplican los métodos correspondientes las posibilidades aumentan un doscientos por ciento.

La satisfacción que siento cada vez que doy una mano a alguien para aliviarle el dolor por un abandono, ya sea para recuperar a su novia o para ayudarlo a salir adelante sin ella, es muy difícil de explicar.

Entiendo la soledad que sienten quienes, al querer compartir con amigos o familiares su problema, reciben como único apoyo frases como “Ya se te va a pasar”, “Es solo una mina”, “Ay, si yo tuviera tu edad...” ó “Con la cantidad de mujeres que hay que te vas a andar haciendo problema”, frases que por supuesto, por más buenas intenciones que tengan quienes las dicen, no ayudan.

La ayuda como profesión se transformó en mi actividad principal sobre todo a partir de obtener mi título de counselor tras haber terminado la carrera de Counseling (Consultoría psicológica).

El “Counseling” es una profesión de ayuda en la cual, por medio de una o más entrevistas, el counselor acompaña, ayuda, asiste, a personas normales en procesos de crisis o cambios como pueden ser las rupturas de pareja, tema que por ser el más abordado por mí en los últimos diez años, se convirtió en mi especialidad.

Si están pasando por una situación complicada, sienten que no están logrando resolverla sin ayuda y quieren tener información sobre las consultas personales conmigo, solo tienen que enviar un mail a infoentrevistas@hotmail.com diciendo su edad y lugar de residencia. (Por favor, no me cuenten una situación particular en esa dirección de e-mail, dado que la función de la misma es brindar información sobre las consultas personales)

¡Un gran abrazo para todos!

Fabio Fusaro

lunes, 3 de marzo de 2014

Re-conciliación obligatoria


La conciliación obligatoria es una convocatoria para que las partes en conflicto, trabajadores y empresarios, tengan una instancia de diálogo para resolver el problema. 
Esto apunta a que los trabajadores abandonen cualquier medida de fuerza y continúen realizando sus tareas mientras dialogan con sus empleadores hasta ponerse de acuerdo.

Una metodología similar es la que busca el hombre enamorado cuando está siendo dejado por su pareja.

“Ah no…no me podés dejar…hablemos”.
Y claro…una persona que te decía que te quería…que te amaba…con la que tenían tantos planes, no puede dejarte. Hay que arreglar. Hay que llegar a un arreglo.

Y es así como en un intento desesperado de que no suceda lo que ya sucedió, seguimos adelante en una instancia que se podría definir como “Etapa de turbulencia e incomprensible conflicto que indudablemente debemos superar a base de conversaciones y su posterior entendimiento mutuo para beneficio de ambos”.

Algo así como “Comprendo que no querés continuar con nuestra relación, pero como no lo tolero ni lo comparto tenemos que seguir juntos como sea, quieras o no, hasta que las cosas se estabilicen y todo vuelva a ser como antes”.

Y entramos entonces en un torbellino de llamados, mensajes, intentos de encuentros y encuentros propiamente dichos que solo darán lugar a más llamados, más mensajes, más intentos de encuentros y cada vez menos encuentros propiamente dichos.

Cuando entramos en ese intento desesperado de conciliar obligatoriamente una relación deberíamos comprender una cosa básica: Un sueldo puede negociarse. El amor no.
Y ese supuesto derecho a la permanencia que intentamos ejercer basados en las promesas  y vivencias del pasado no solo no tiene la más mínima validez sino que claramente nos aleja de nuestro objetivo creando en la otra persona una resistencia mayor.

A ver…a ver….cambiando un poco el tono, que de tanta seriedad ya me está aburriendo hasta a mí:
Te está dejando,  la concha de la lora!!  No le podés “pedir” que te quiera.
Y si te está dejando por ese otro hijo de puta, serruchapiso del compañerito de la facultad o del trabajo, no podés competir con él desde la lástima o la dependencia tratando de “convencerla” de que va a estar mejor con vos reteniéndola a la fuerza, forzando el diálogo o recordándole todos esos momento maravillosos que vivieron juntos y que evidentemente hoy se pasa por el orto.

En la competencia con el turro ese ya vas 3 a 0 abajo. Y la única forma de remontar el resultado, si es que la hay, no es dictando una ridícula e imposible conciliación obligatoria de la que no vas a sacar nada positivo sino compitiendo desde la entereza, la dignidad, el respeto por vos mismo y la autodependencia.


VAMOOOOO NENEEEEE!!!






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domingo, 16 de febrero de 2014

¿Amistad con tu ex?



Varias personas me pidieron mi opinión sobre el siguiente artículo que salió publicado en el diario Clarín:


“CADA VEZ MÁS EX PAREJAS LOGRAN AFIANZAR LA AMISTAD TRAS LA SEPARACIÓN.

SEGÚN LOS ESPECIALISTAS ESN UN SIGNO DE “BUENA SALUD MENTAL” Y DEPENDE DE LA MADUREZ DE LOS INVOLUCRADOS”.



Bueno…en primer lugar habría que ver especialistas en que. ¿En amistología? ¿En sentimientos post ruptura?

La amistad no es algo que se decida. Ninguno de nosotros puede elegir por quien va a tener un sentimiento de amistad. Ni tampoco podemos elegir quien va a sentir amistad por nosotros.
La amistad se da cuando dos personas tienen afinidad entre si, cuando disfrutan de estar juntos, cuando tienen empatía, cuando congenian, cuando tienen intereses en común y por supuesto cuando entre ellos no hay otro tipo de sentimiento como el enamoramiento o la atracción sexual, porque ahí ya estamos hablando de otra cosa.

Por supuesto que es sano y positivo que un matrimonio que se termina y donde hay hijos en común mantenga una relación cordial. Claro que eso depende mucho de cómo y por que se haya decidido terminar, porque hay algunos casos en los que para mantener una natural buena relación habría que hacerse una lobotomía, pero bueno…por los hijos vale el esfuerzo.

Ahora bien, vamos al caso donde no hay hijos. Un noviazgo por ejemplo. ¿Se puede realmente ser “AMIGO” de una ex novia que te dejó?
Si estabas enamorado hasta las pelotas y la mina vino y te dejó…¿se puede tener un verdadero sentimiento de amistad con solo decidirlo?

Pregunto…¿vos le darías consejos a tu ex novia para que le vaya mejor con su nueva pareja (tal vez el tipo por el cual te dejó)?
Digo…porque eso es lo que hacen los amigos.

¿Le darías algún tipo de consejo sexual para que aplique con su nueva pareja, o le recomendarías algún buen lubricante para que no le duela la colita?
Porque eso es lo que hacen los amigos de ser necesario o requerido.

¿Saldrías con ella y su nuevo novio? Los tres…o con con alguna otra chica para que no queden impar, en una linda y divertida salida de a cuatro?
Porque eso es lo que hacen los amigos.

¿Te alegrarías si te cuenta que está embarazada de otro…o que se casa?
Porque eso es lo que hacen los amigos.

Si las respuestas a estas preguntas es un rotundo No…¿qué carajo es lo que están diciendo estos “expertos” de los que habla la nota?

Cuando una persona es abandonada por su novio o novia, sufre.  Y las únicas dos soluciones posibles a ese sufrimiento es reconstituir la pareja o superarla y seguir adelante.
Es obvio que fingiendo una amistad no se van a lograr ninguno de los dos objetivos.

Lo peligroso y confuso de la nota es que habla de “parejas”. Y parejas involucra matrimonios con hijos, matrimonios sin hijos, concubinos y noviazgos.  Y en el único caso en el que habría que hacer el esfuerzo de mantener una “relación cordial” es en el primero.  

En el resto de los casos, ser “amigo” de una persona que eligió separarse de vos como pareja cuando eso es lo último que vos habrías querido es algo así como tratar de ser amigo de un jefe que te echó del trabajo de una patada en el culo y sin indemnizarte ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Con que finalidad?
Ah…¿con la finalidad de que te vuelva a emplear? Ok…pero entonces no es verdadera amistad. Es un tongo.
Lo mismo en las ex parejas…si vas a “ser amigo” para ver si te la enganchás de nuevo sos un farsante. Y de amistad, nada.

Otra cosa muy distinta es que la gente “opine” que sería bueno tener amistad con un o una ex.  Sí…buenísimo…esa misma gente también puede opinar que sería bueno que los seres humanos habiten otros planetas por si la tierra sucumbe. Sí…claro que sería magnífico, pero…¿se puede?

Como digo siempre “Si uno pudiera elegir de quien ser amigo, yo sería amigo de Messi”.






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domingo, 12 de enero de 2014

TENGO MIEDO



El temor a que nuestra novia nos sea infiel o nos deje, o ambas cosas, calculo que debe venir de la prehistoria. Claro que en aquella época los tipos los solucionarían cagándose a palos entre ellos, que gane el más fuerte y asunto terminado.
Dudo mucho que un peludo grandote vestido con piel de animal recién cazado por él estuviera hablando con su novia, con los ojos lagrimosos diciéndole “Pero yo te amo…vos me dijiste que me amabas…no me amás? Mirame a los ojos y decime que no me amás…”
Se expresaría de otra manera, lo vivirían de otra forma, pero el temor, los celos, etc,  también existirían.
Hoy en día en ese aspecto se podría decir que nos fuimos a la mierda.

Cada vez son más las personas que sufren celos casi patológicos y que viven obsesionadas con el temor de una infidelidad o de un abandono.

No tengo dudas que la tecnología (sí…otra vez la puta tecnología) ha ayudado y sigue contribuyendo cada día más a esta problemática.

Hoy nuestras novias tienen muchísimas más posibilidades de ser abordadas por otros hombres que les quieren entrar como testigo de Jehová al timbre.
Facebook, Twitter, Whatsapp, Instagram, etc, están a la orden del día y nuestra querida noviecita no se queda afuera de ninguno.

Eso hace que los inseguros, temerosos y celosos no tengan un minuto de descanso mental y estén pendientes de cada movimiento de sus dedos. Que si puso me gusta en tal lado…que si la amiga lo agregó al ex…que si subió tal foto…que si le habló tal tipo…

Lo que en realidad deberíamos pensar es que toda esta modernidad lo único que hace es acelerar un proceso que se iba a dar de todas formas.

Una buena mina con whatsapp, Facebook, Instagram etc va a seguir siendo una buena mina.
Una atorranta cagadora con whatsapp, facebook, instagram, etc, te va a cagar más rápido y vas a tener más posibilidades de darte cuenta lo antes posible que lo que tenés al lado no es justamente la princesa Rapunzel.

Ahora bien, vamos a hablar del temor en sí mismo.
¿De qué tenés miedo, tigre? ¿De que tu novia te sea infiel?
¿Y si te es infiel qué?
Sí…ya sé…¿Qué pregunta es esa?...me debés querer matar, pero veamos:

Matías estaba como loco porque su novia se había ido de vacaciones con 4 amigas a Brasil. Algunas estaban de novias, otras no.
Los días se le hacían eternos y cada foto que subían o cada comentario en facebook o twitter de alguna de las amigas hablando de “la joda de la noche” era para él una tortura medieval.
¿Cuál era el temor de Matías?
El temor de Matías era que su querida, amada y fiel novia se viera envuelta en una imprevisible situación, provocada por algún malvado oportunista que aprovechando la vulnerabilidad que le provocaba a ella la distancia, el alcohol, el ambiente de joda o alguna fuerza extraterrestre, se la comiera como a un pancho con lluvia de papas fritas.

Querido amigo, si tu novia te es infiel no es porque se impulsada mágicamente y contra su voluntad a las garras del pecado.  Si te es infiel es porque le gustó otro tipo, se cagó en todo y la hizo de una.
O sea, si te caga es porque tu novia no es la maravilla imperdible que vos creías que era y lo que te hizo te lo iba a hacer tarde o temprano. Y en estas cuestiones como en tantas otras, más vale temprano que tarde.

Volviendo a la pregunta “¿Si te es infiel qué?”, podríamos decir que si te es infiel te sacás la venda de los ojos y la ves a ella tal cual es.
Eso sí, no dejes que te eche la culpa….que te diga “esto pasó porque vos eras muy celoso y me ahogabas” o cualquier pelotudez del estilo.
Eso pasó porque ella quiso que pase. Punto. No jodamos.

Así que, papá, relájate. Que en el amor todo lo que sucede conviene. No tiene sentido estar jugando al detective constantemente.
Y si lo tan temido sucede y se va con otro, dale un abrazo a ese otro  y decile “¿Te la llevás así nomás o te le envuelvo para regalo?”

VAMOOO NENEEE!!!





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jueves, 21 de noviembre de 2013

Control patológico



Contaba mi abuela que cuando era joven un día de visita en la casa de su prima Amalia, vio que ésta le rompía los calzoncillos a su marido y luego se los remendaba.
-¿Qué hacés? –le pregunta mi abuela sorprendida
-¿Vos no lo conocés a Eugenio? Con lo mujeriego que es, que al menos pase vergüenza!!! -respondió la tía Amalia.

Pobre Eugenio!!! Era más bueno que Lassie dormida!!!

Si bien décadas atrás también existían mujeres con sospechas, celos y desconfianza permanente y patológica (SCD-PP), ellas no tenían lugares por donde canalizar estos sentimientos e impulsos, por lo cual las situaciones de confrontación no llegaban a mayores. No había medios tecnológicos para estar investigando demasiado, por lo que esta patología debería resumirse a revisar los bolsillos de sus parejas en busca de alguna carta, los cuellos de camisas para ver si aparece alguna mancha de rouge o buscar algún que otro cabello largo en la solapa de algún saco. Y como por lo general no encontraban nada, toda esta obsesión por enganchar al otro en algo turbio pasaba desapercibida.

Hoy en día, gracias a la tecnología, las personas que sufren este mal, aún no tipificado por el manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, son mucho más notorias, molestas y agresivas que antes dado que pasan el día conectadas buscando la oportunidad de descubrir a sus parejas en una infidelidad, en en una mentira por más que estas sean más fieles que Charles Ingalls.

Revisan los celulares en busca de mensajes escabrosos, viven pendientes del whatsapp para ver cuando está online o cuando fue el horario de su última conexión, hackean facebooks y casillas de  mails y se la pasan haciendo preguntas para intentar hacerle pisar al otro el palito.

Buscan la manera de robar las contraseñas o aprovechan cuando encuentran una sesión que quedó abierta para ir hacia atrás hasta fechas remotas leyendo conversaciones privadas y viendo las fotos que uno puede tener archivadas y de las cuales tal vez ni se acuerda.

Por supuesto que cada hallazgo o cosa que le despierte celos va a dar lugar a peleas, llantos, amagues de separación, amenazas, prohibiciones, etc, haciendo que para la vida de quien padece la persecución, el infierno parezca el Caribe.

Este tipo de personas nos va alejando de nuestros amigos (porque son todos unos piratas), nos va alejando de nuestra familia (porque se llevaban bien con nuestra ex), nos va alejando de nosotros mismos, porque en el afán de poder conformarla y continuar con la relación cambiamos nuestra forma de ser hasta un punto insospechado.  Cosa que en definitiva nunca es posible, porque aunque intentemos ser la persona más transparente del mundo va a seguir buscando, buscando y buscando, hackeando, sospechando, preguntando, indagando...y cuando no halle nada se va a frustrar pensando que estamos ocultando nuestro engaño lo suficientemente bien como para que no lo encuentre.

 Y tal vez nos vamos  acostumbrando a todo eso y hasta podemos confundirnos pensando que su proceder es un síntoma del profundo amor que siente por nosotros:   “Nos quiere tanto…nos necesita tanto que tiene mucho miedo de perdernos y por eso se comporta de esa forma”. Pocos pensamientos tan errados como ese.

Si tu pareja tiene este tipo de comportamiento tené en cuenta que no es normal y que muy difícilmente pueda cambiar esa conducta.

 Te recuerdo una frase que escribí en algún otro lado y que deberías tener en cuenta:

“La persona que realmente vale la pena es aquella que teniendo la libertad total de hacer con su vida lo que se le da la gana, nos elige todos los días”.


VAMO NENEEE!!!




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jueves, 10 de octubre de 2013

Sentirse bien es un trabajo



 “No me recupero…la extraño…sigo angustiado…”

Y sí…es absolutamente natural que alguien se sienta mal luego de haber sido dejado por su pareja.  De no ser así no existirían tantas canciones románticas que crean empatía con estas situaciones desde sus versos “No puedo vivir sin ti”… “En mi vida solo importas tu”…”Pueden pasar tres mil años, pero nunca te olvidaré” y demás estupideces del estilo.

Y cuando estamos viviendo esos tristes momentos, deseamos que por arte de magia esos sentimientos angustiantes desaparezcan.  Que despertemos un día y todo nos chupe un huevo y que vayamos por la vida cantando felices como Palito Ortega en la película “Un muchacho como yo”.

Pero no. Eso no pasa. El recuerdo de nuestra ex no asalta a cada momento, día a día. El pensar que no volverá es horrible, saber que está feliz por la vida sin que ni siquiera nuestro dolor le importe un poco, es devastador…e imaginarla con otro es…es…bueno, todavía no se inventó la palabra para describir ese sentimiento.

Sabemos que este dolor dura un tiempo, pero…¿Cuánto tiempo? se preguntan algunos que ven caer las hojas de los meses del almanaque y no salen a flote.

Es que si bien es cierto que el tiempo es nuestro mejor e incondicional aliado para superar todo esto, también es cierto que a veces pareciera que ese mismo tiempo está detenido, que el dolor no afloja, que la angustia no cede, que el vacío por su ausencia nos va a acompañar por el resto de nuestros días.

Queridos amigos…sentirse bien es un trabajo. Un trabajo que empieza con una decisión que encienda la maquinaria.  La decisión es “Quiero sentirme bien y lo voy a conseguir”.
Con firmeza, con ganas, con bronca si se quiere.

Podemos mirarnos al espejo y deprimirnos al ver que “estamos excedidos de peso” y simplemente comprarnos ropa más grade y seguir entrándole a la pizza, a las pastas y a los postres.  O podemos “trabajar” para modificar esa situación comiendo sanamente y en las proporciones adecuadas, haciendo gimnasia, etc.

Estamos angustiados y la extrañamos, ok, pero seguimos entrando a su facebook a ver en que anda, que fotos sube, quien le pone me gusta…le espiamos el twitter para ir corroborando su estado de ánimo…nos encontramos con amigos en común para que nos tiren data sobre ella…o para que le hablen a ella de nosotros…seguimos viendo a que hora se conectó por última vez al whatsapp, le mandamos algún que otro mensaje de vez en cuando y en los peores casos hasta aceptamos tener una relación del tipo amistoso como para no perderle el rastro, como si con el rastro hiciéramos algo.

El corazón nos impulsa a saber de ella y la mente está bloqueada.
Bien, es hora de desbloquearla, porque la mente es nuestra principal herramienta de trabajo.

Vamos!! A trabajar!!

Es claro que el sentimiento existe y no hay forma de eliminarlo. Ok, no lo eliminemos pero, para empezar al menos “diluyámoslo”.
¿Con que se puede diluir el sentimiento?
Con razonamiento.
Hagamos el esfuerzo de pensar que esta situación que tanto nos angustia es una situación que ella “eligió”.
Hagamos el esfuerzo de pensar que no podemos convencer a alguien de que nos quiera. Y que si no nos quiere, no nos sirve.
Hagamos el esfuerzo de pensar que “merecemos” tener a nuestro lado una pareja que tenga las mismas ganas de estar a nuestro lado que las que tenemos nosotros de estar con ella.
Hagamos el esfuerzo de pensar que si durante un tiempo nos mintió, nos engañó y nos terminó dejando por otro, entonces ella no era la persona que creíamos que era.
Y si ella no era la persona que creíamos que era ¿a quién carajo estamos extrañando?

Pongámonos en primer lugar, hagamos cosas que nos gusten y nos hagan sentir bien.
Deportes, amigos, viajes, espectáculos, ropa nueva, gimnasio, lo que sea.

El impulso a espiarla en las redes sociales, a saber de ella, también existe. Ok, el trabajo entonces es “reprimir” ese impulso y no hacerlo.
En el facebook o twitter de una ex que te dejó nunca vas a encontrar nada que te haga bien. Como mucho vas a encontrar cosas que alimenten tu sentimiento de tristeza.
No es fácil, pero justamente por eso es un “trabajo a realizar”. Porque si algo no necesitás es buscar material que incremente tu malestar. Si te transformás en tu propio enemigo estás frito.

Hacé también el esfuerzo de no seguir repitiendo como un loro “Que mal que estoy…no la olvido…sigo igual…..la extraño” porque eso es también seguir echándole nafta a la depresión.
Ok…lo sentís, está bien, sentilo…pero al menos no lo digas.
No sigas hablando del tema con tus amigos. Y si ellos te lo sacan deciles: “Muchachos, miremos para adelante”.
Porque si bien cuando hablás de ella con ellos te sentís acompañado, también te estás quedando dando vueltas en el mismo lugar, intentando sacar conclusiones que no tienen sentido.
Los amigos que te hacen la gamba para seguir hablando y hablando de tu ex son como caballos de estatua: No te cagan, pero tampoco te llevan a ningún lado.
Y así pasan los meses y seguís para el ojete.

Vamos!!! Ponete el mameluco!!!
Hay mucho trabajo para hacer.
Trabajo que a veces se hace cuesta arriba, pero siempre…SIEMPRE, trae su recompensa.

Tomá la decisión de volver a sentirte bien!!!

VAAAAMO NENEEEE!!!!




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