Soy Fabio Fusaro, escritor y counselor. Autor de los libros “Mi Novia – Manual de Instrucciones”,
“La Mujer de tus Sueños” y “Mi ex–novia". Bienvenidos al blog que te ayudará a recuperar a tu ex-novia o recuperarte de ella.

Mi Profesión de Ayuda

Hace ya más de 12 años que ayudo a hombres abandonados por sus parejas a recuperarlas o a recuperarse ellos mismos.

Mi primer libro sobre como recuperar a una ex o como recuperarte de ella salió a la venta en el año 2001. Luego vinieron “La Mujer de tus sueños” y “Mi Ex novia”

Las recomendaciones boca a boca de mis libros hacían que recibiera cada vez más consultas via mail. Posteriormente desarrollé una página web de asistencia a hombres que sufren por amor y más adelante, ante la gran demanda de ayuda, comencé a dar “entrevistas personales”.

En las entrevistas personales tratamos tu caso en particular, analizamos todo lo que haga falta, vemos los errores cometidos y los que se podrían cometer y elaboramos una estrategia a seguir ya sea para recuperar a una mujer o para recuperarnos nosotros mismos en caso de que lo primero sea imposible.

Claro que no todas las mujeres son recuperables (como aseguran algunos que aprovechando la situación de dolor pretenden venderles recetas mágicas), pero si se aplican los métodos correspondientes las posibilidades aumentan un doscientos por ciento.

La satisfacción que siento cada vez que doy una mano a alguien para aliviarle el dolor por un abandono, ya sea para recuperar a su novia o para ayudarlo a salir adelante sin ella, es muy difícil de explicar.

Entiendo la soledad que sienten quienes, al querer compartir con amigos o familiares su problema, reciben como único apoyo frases como “Ya se te va a pasar”, “Es solo una mina”, “Ay, si yo tuviera tu edad...” ó “Con la cantidad de mujeres que hay que te vas a andar haciendo problema”, frases que por supuesto, por más buenas intenciones que tengan quienes las dicen, no ayudan.

La ayuda como profesión se transformó en mi actividad principal sobre todo a partir de obtener mi título de counselor tras haber terminado la carrera de Counseling (Consultoría psicológica).

El “Counseling” es una profesión de ayuda en la cual, por medio de una o más entrevistas, el counselor acompaña, ayuda, asiste, a personas normales en procesos de crisis o cambios como pueden ser las rupturas de pareja, tema que por ser el más abordado por mí en los últimos diez años, se convirtió en mi especialidad.


Si están pasando por una situación complicada, sienten que no están logrando resolverla sin ayuda y quieren tener información sobre las consultas personales conmigo, solo tienen que enviar un mail a infoentrevistas@hotmail.com diciendo su edad y lugar de residencia. (Por favor, no me cuenten una situación particular en esa dirección de e-mail, dado que la función de la misma es brindar información sobre las consultas personales)

¡Un gran abrazo para todos!

Fabio Fusaro

El TEG del amor

Muchos habrán escuchado hablar del famoso juego de mesa TEG (Técnica y Estrategia de Guerra).
Algunos tal vez no tan jóvenes posiblemente hayan pasado largas tardes o noches jugándolo con amigos.
Para los que no, les cuento que se trata de un juego de estrategia de guerra en el que distintos ejércitos tienen que cumplir determinados objetivos preasignados en unas tarjetas que se reparten una a cada participante y que solamente el jugador que la posee puede ver.
Así es como el ejercito rojo puede tener como objetivo “Ocupar Asia y dos países de América del sur” y el ejercito verde puede tener que “Ocupar Oceanía, América del norte y dos países de Europa” para poder ganar el juego.

Algo similar pasa en las relaciones de pareja. Cada participante tiene un objetivo, que no siempre es el mismo.
Carlitos puede tener el objetivo de “enamorar a Verónica, tener una relación seria con ella y luego formar una familia” mientras que la tarjeta de objetivo de Verónica dice “Volver con mi ex o enganchar un millonario sin estar nunca sola”.

Es así como Carlitos desarrolla toda su estrategia basándose en tener a Verónica como pareja estable y definitiva, mientras ella está en la búsqueda de su ex, o de alguien que le de lujos y seguridad económica y mientras tanto lo mantiene a Carlitos enamorado y pendiente para usarlo como comodín y así poder cumplir el tercer objetivo “nunca estar sola”.

Para eso basa su estrategia en enviarle confusos mensajes de amor a Carlitos y así mantenerlo pendiente y dominado mientras continúa su juego para lograr los primeros dos objetivos.

Cada tanto lo atrae para que no se aleje, pero cuando se instala demasiado lo aleja con frases tales como “Te amo pero ahora no estoy lista para una relación seria” o “Sos el hombre de mi vida pero ahora necesito un tiempo” etc.

Como el objetivo de Carlitos es estar con ella para siempre, acepta todas las condiciones de Verónica con tal de no perderla.

¿Quién creen que va a ganar ese juego?
Y…la verdad es que lo más probable es que lo gane ella. Porque para peor, en el TEG del amor, algunos participantes creen que el objetivo del otro es el mismo que tienen ellos. Por lo tanto no comprenden por que sus parejas hacen lo que hacen o dicen lo que dicen.

Carlitos entonces se pregunta:
“¿Cómo puede ser que si me ama se quiera alejar de mí?”
‘¿Por qué si me dejó me sigue enviando mensajes?”

No se da cuenta que el objetivo de ella es otro y que sus acciones hacia él son parte de la estrategia para “nunca estar sola” y tenerlo como back up por si el ex novio con el que acaba de empezar algo la deja de nuevo o si el millonario al que tiene prácticamente seducido no deja a su esposa por ella.

¿Qué posibilidades tiene Carlitos de ganar este juego?
Prácticamente ninguna.
A menos que cambie su tarjeta de objetivo por otra que diga “Dejar las relaciones enfermizas y ser feliz”.

Y cuidado, porque algunas tarjetas de objetivos del TEG dicen claramente “Destruir al ejército rojo”.






Para obtener información sobre consultas personales: http://fabiofusaro.blogspot.com.ar/p/entrevistas-personales.html



¡Vamos que se puede!

Ayer me encontré con una persona a la que había conocido unos años atrás. En ese momento él estaba pasando por una separación muy difícil, muy angustiante, posiblemente similar al que muchos de los que estén leyendo esto estén atravesando hoy.
Me contó entonces como siguieron las cosas y realmente me alegré mucho de escucharlo. Siempre digo que si uno hace las cosas bien sólo hay solo dos destinos posibles: Recuperarla o recuperarnos.
Le pregunté si aceptaría escribirme brevemente su historia para utilizarla como testimonio para ayudar a personas que están viviendo lo que él vivió en su momento.  Inmediatamente aceptó feliz de poder aportar su granito de arena en esta causa de rescatar personas de las arenas movedizas del dolor por un desamor.
Hoy mismo recibí su testimonio por mail y aquí lo comparto con ustedes. Que lo disfruten:
“Allá por octubre del 99, un fin de semana largo, al pedo y aburrido insistí a un amigo para salir de caravana. Y así fuimos a un boliche de moda en aquella época que ya no existe. Seríamos 10 como mucho, y mi amigo insiste en que le haga la segunda con una mina que estaba con su amiga. Nobleza obliga y rumbo a la caza salí encarador. La minita que le gustaba a mi compañero un caramelo, la que yo me tuve que encarar, maso… al menos eso parecía con poca luz. Simpáticas las dos, bailamos toda la noche. 
Y ahí empezó la cosa. Me enganché con la morocha… al verla de día, en siguientes encuentros, me di cuenta que tenía un lomazo, y de carita hermosa, pelo corto negro, buena, humilde, etc. Todo lo que buscamos de una mujer, ella lo tenía. Tres años de novios, mucho amor, hasta que en el 2002, un 7 de diciembre nos casamos. Algunos problemitas de convivencia empezaron a mostrar la punta del iceberg. Pero la cosa siguió, ciego y negador, le daba para delante creyendo que todo se puede arreglar, y en el 2005, fruto de su obsesión, llegó nuestro primer hijo. Y la cosa barranca abajo… quilombo tras quilombo, y yo seguía ciego. 
Hasta que en el 2009 llegó nuestra segunda hija… ya con dos hijos, muy mala relación, ella no se ocupaba de nada, ni la comida, ni la casa, ni de sus hijos, solo salía a “caminar”, o se iba a “jugar al tenis”, o “reunión del colegio” o lo que era más notorio, al “kinesiólogo”. Y uno creyendo que era esa piba de barrio inocente, maestra jardinera, buenaza, adivinen qué?  Si… se garchaba al kinesiólogo, y al compañerito del laburo, y vaya uno a saber a cuántos más. Cuando se destapó la olla, ahí empezó la cosa, o terminó.
Desbastado, en crisis, después de haber escuchado de su propia boca reconocer las patinadas, pensé que me había llegado la hora, que me iba a morir, se me había terminado el mundo. Taquicardia, insomnio, depresión, hemorroides, falta de apetito, perdí 10kg en un mes, esperaba que la muerte me pase a buscar. Lo único que hacía era llorar todo el día. Casi pierdo el laburo y todas las desgracias que se puedan imaginar, me estaban pasando a mí. Súmenle que un mes antes de mi separación, perdí a mi viejo. Todas juntas, y a esa yegua que era mi mujer, no le importó una mierda más que su vida.
Gracias a mis amigos y flía, pude ir saliendo a fuerza antidepresivos, ansiolíticos, terapia, psicólogos y psiquiatras. Y de tanto buscar soluciones mágicas en la web, leí un par de cosas de Fabio, y me enganché con sus libros. Hasta que decidí pedirle ayuda. En la primera entrevista me las cantó en la cara, fuerte pero efectivo. Así fue entonces cuando por propia voluntad decidí abandonar toda terapia y fármaco que me estaba envenenado, y en mi cumpleaños número  35 volví a empezar. 
Con la casa y el corazón vacíos, a remarla y darle para delante. Empecé a salir con mis amigos, y a descubrir que todavía seguía en carrera, que un padre separado con dos pibes, calienta más que un stripper, y garpa para levantar minas. Y con mucha sorpresa, me di cuenta de todo el tiempo que había perdido llorando a una hija de puta que no valía la pena. Mujer tras mujer fueron pasando, una más linda que otra y me daba el lujo de elegir la que me gustaba y decidir yo cuándo cortarlas. Un poco intolerante y resentido fui disfrutando de mi soltería, y les voy a contar un secreto, mujeres sobran, lo que faltan son hombres con huevos para encarar, como caballeros y de frente, nada face, whatsapp, tinder, badoo y toda esa mierda. 
Hasta que me llegó la hora. Un domingo, haciendo las compras cual jubilada, me avisa un amigo que estaba con un par de minitas. Salí a la caza nuevamente, en bermudas y ojotas. Y desde afuera la vi. Rubia, ojos verdes, joven… me siento al lado y a laburar. Al mes estábamos saliendo, súper enamorados, y pensando en futuro, hoy llevo casi 14 meses juntos, uno de convivencia y el amor sigue creciendo. Algo que nunca me hubiese pasado si me quedaba en casa llorando a una mina que se cagó en mí.
Muchachos, se puede, y es maravilloso volver a empezar, con experiencia y la cabeza fría.
Pablo”

Gracias Pablo por permitirme compartir tu historia.

VAMOS QUE SE PUEDE!!!


Para obtener información sobre consultas personales: http://fabiofusaro.blogspot.com.ar/p/entrevistas-personales.html

Mi hermosa Dulcinea

Todo caballero andante debe estar enamorado de una maravillosa mujer a la cual dedicar sus hazañas.
Fue por eso que en su locura, Alonso Quijano (Don Quijote de la Mancha) “elige” a Aldonza Lorenzo, una labradora de buen parecer a la que solo conocía de vista y solo había visto tres veces, para que sea la inspiración en sus andanzas y complete la figura de hidalgo caballero errante conjuntamente con las armas heredadas de su abuelo y su famélico corcel al que llamó “Rocinante”.
Fue así como Don Quijote se convenció de que Aldonza era su enamorada, le incorporó en su mente un virtuosismo extremo que la convertía en la mujer perfecta y la llamó “Dulcinea”.

Si bien es cierto que ya no estamos en épocas donde a algún loco se le da por salir montado a caballo y enfundado en una chirriante armadura a combatir molinos de viento, no es menos cierto que la necesidad de tener una mujer ideal de la que nos enamoremos, es el desvelo de muchos hombres.

Hoy en día la tecnología nos brinda unos maravillosos y sencillos “atajos” para conocer a esa mujer perfecta, hermosa, virtuosa y perdidamente enamorada de nosotros.

Así es como las frases “Nos conocimos por Tinder”, “Nos conocimos por Badoo” o “Nos conocimos por Facebook” suelen ser el comienzo de la mayoría de los relatos amorosos.

Vemos una foto…nos gusta y….nos enamoramos! Y en donde esa “Aldonza” que se encuentra del otro lado nos da algo de calce, inmediatamente la transformamos en nuestra “Dulcinea del Toboso”.  O en nuestra Dulcinea de Temperley, de Vicente López, de San Miguel o de Lugano.

Pero…¿Qué sabemos de ella?
Nada. De esa Dulcinea que nos estamos inventando, al igual que Don Quijote, no sabemos nada.
Lo único que sabemos es que nos gusta físicamente, que nos dio algo de bola y que entonces, sí o sí, tiene que convertirse en nuestra doncella, nuestra enamorada, nuestra fiel y amorosa pareja por siempre.

¿Qué cosas le gustan? ¿Qué cosas le molestan? ¿Es una mina normal o es una completa trastornada? ¿Es una mina confiable o es más puta que las gallinas putas? ¿Es hipercelosa? ¿Tiene un ex del que sigue enamorada y con el que va a volver cada vez que éste la busque? ¿Tiene un carácter de mierda y es de reaccionar de forma agresiva ante cualquier situación que le disguste? ¿Es violenta, rencorosa o resentida?
¿El sentimiento que se te generó por ella es correspondido o empezó una relación con vos solo porque fuiste el que apareció en ese momento y si el que aparecía era yo o un amigo tuyo o Mongo Aurelio era exactamente lo mismo?

Tené cuidado, pensá, abrí los ojos.
Las batallas contra los molinos de viento, son causas perdidas.
Las relaciones con personas totalmente idealizadas, también.





Para obtener información sobre consultas personales: http://fabiofusaro.blogspot.com.ar/p/entrevistas-personales.html

¡Pará la música!

Desde chicos escuchamos canciones románticas, muy lindas por cierto, pero que contienen ciertos mensajes que fueron de a poco metiéndose en nuestra cabeza, induciéndonos a creencias y conductas bastante erróneas.

Veamos un ejemplo en una de las más conocidas canciones del popular cantante Cristian Castro:


“He venido a suplicar 
A pedirte una vez más 
Que me des otra oportunidad 
He venido desde allá 
A decirte la verdad 
Que sin ti ya no puedo volar” 



A ver…vamos por partes…


“He venido a suplicar”

A suplicar dice el chabón.
Ahá…el tipo le “suplica”.
Digamos que le ruega…le pide por favor…¿que cosa?
¿Que vuelva?
¿Que lo quiera?
Ah…..que loco que no me di cuenta antes…claro….si uno le “pide”, le “ruega”, le “suplica” a una mujer que lo quiera…ella se enamorará “a pedido” y vivirán juntos y felices para siempre como supuestamente la cenicienta con el príncipe.
Que lástima que no se me ocurrió suplicarle a Jennifer Aniston.


“A pedirte una vez más”

Ah…o sea que ya se lo pidió varias veces más pero no logró su cometido.
Me gustaría saber que es lo que lo hace pensar que si se lo pide una cuarta, quinta o vigésima vez, el resultado podría ser otro.
“EL hombre es el único ser que espera obtener resultados diferentes del mismo experimento” Decía Albertito Einstein.


“Que me des otra oportunidad”

“Oportunidad” dice.
¿Oportunidad?
¿Qué es la mina?
¿Una empresa a la que tendría que demostrarle que es un empleado capacitado para el trabajo?
¿Que somos nosotros?
¿Un nueve de área que no la embocó en los últimos 10 partidos y le pide al técnico jugar un partido más?

La palabra “oportunidad” en cualquier frase que tenga que ver con el amor, está más fuera de contexto que cubetera en el horno.


“He venido desde allá”
¿Desde dónde?
Bueno…no importa….había que rellenar el verso de alguna forma, no?


“A decirte la verdad, que sin ti ya no puedo volar”

Pará Superman!!
A una mujer que te dejó le importa tres carajos si podés o no podés volar, si podés o no podés caminar, si podés o no podés defecar.
Es problema tuyo.
Ninguna mujer que eligió dejarte va a volver porque “vos” no podés volar, no podés caminar o no podés cagar.
En todo caso volvería si la que no vuela, no camina o no defeca, es ella.


Y éste es solo un ejemplo de los miles y miles de mensajes que recibimos sin darnos cuenta pero que en algún punto se nos grabaron en algún lado y puede afectar nuestras creencias o nuestra conducta.

“Pueden pasar tres mil años pero nunca te olvidaré”, canta uno.

“Vuelve que la vida se me va, nadie ocupará tu lugar”, canta otro.

Etc, etc, y mil etcéteras.

Ok, es altamente probable que este no sea el tipo de música que escuchás habitualmente...pero que se escuchan, se escuchan. 


Sería hora de que alguien le haga un tema a la dignidad, apelando a la inteligencia y al sentido común…

…pero bueno, claro…eso no vende.






Para obtener información sobre consultas personales: http://fabiofusaro.blogspot.com.ar/p/entrevistas-personales.html





CUANDO TE DEJAN, SON TODOS TECNICOS

Vamos a una situación simple, típica, bien clásica:
Tu novia de cinco años empezó de un tiempo a esta parte a estar más fría, más distante, más peleadora…y culpándote de dos o tres pelotudeces te dijo que no sabe bien que es lo que siente, que está confundida y que necesita un tiempo.

Ok, vos te querés matar y dirás que esto no es para nada típico, ni clásico y mucho menos “simple”, pero bueno, ese debate lo vamos a dejar para otro momento.

El tema es que a partir de ahí tu cabeza es una confusión total y absoluta.
Querés creerle pero lo que dice no concuerda con lo que hace: “te ama pero te deja, te deja pero para volver más adelante, sos el mejor del mundo pero necesita estar sola…” en fin…

Es en ese momento donde empiezan a aparecer todos los DT. Sigla que se conoce comúnmente como “Director Técnico” pero que en estos casos podría significar “De Terror” .

“Vos lo que tenés que hacer es hablar con ella para empezar de cero”, te dice el chabón que se sienta en el escritorio de al lado.

“Mandale un ramo de flores al laburo” te dice la novia de tu amigo, supuestamente conocedora de los gustos femeninos.

“Salí a levantarte otra mina!! ¿Con todas las minas que hay te vas a hacer problema por una?” Te dice el amigo bananón que está de vuelta de todo…al cual si lo llega a dejar la novia se corta las bolas y se la tira al tigre blanco de Temaikén.

“Esperala a la salida de la facultad de sorpresa” te dice otro que cree que a vida es un capítulo de una novela de Suar.

‘Hacele un video con fotos de los momentos lindos y de los lugares que estuviste con ella” te manda el otro compañero de laburo con alma de cineasta.

“Ponete de novio con otra mina y refregásela por la cara” te dice el vengativo.

“Seguro tiene otro, averiguá quien es y cagalo bien a trompadas” te recomienda el pichón de Carlos Monzón que nunca falta.

“Sorprendela con un par de alianzas y proponele casamiento” te tira otro.

“Proponele hacer un viaje juntos”, te sugiere la tía Marta.

“Vos tenés que seguir presente de una manera u otra…para que no se olvide de vos” te aconseja la vecina.

“Sigan como amigos y tratá de enamorarla de nuevo” te dice un amigo casado que acaba de ser papá…

“Mandale un mail a las tres semanas que diga que aceptaste su decisión y que en estos días te ha pasado algo maravilloso…” te dice un imbécil en un site en Internet que te asegura el éxito como por arte de magia.


Y vos, perdido como esquimal en Manhatan, desesperado y dolido no sabés para donde agarrar y primero le das bola a uno, después a otro…en una especia de prueba y error a ver si en algún momento se da el “Chanaaaaan!!!” y ella te abraza llorando diciendo que la perdones, que sos el amor de su vida, que todo fue un error y que ahora sí quiere estar con vos y para siempre.

Cuidado!! Que por algo el que te asegura que la selección tiene que jugar de tal o cual manera, está laburando en un call center, en un banco, en una ferretería o vendiendo seguros de vida y no está concentrando con Messi y compañía y ganando miles de dólares.

La única persona que realmente puede hacer algo por vos es aquella que te ayude a pensar y no la que te tire una posta basada tal vez en alguna película de Meg Ryan sin ningún fundamento ni ninguna lógica.


VAMO NENE!!!!





Para obtener información sobre consultas personales: http://fabiofusaro.blogspot.com.ar/p/entrevistas-personales.html

LA NOVIA ROMPEBOLAS

Platón, en su alegoría de la caverna, describe la situación que vive un grupo de hombres encadenados en el interior de una cueva creyendo que el mundo se limita a eso que diariamente ven. No conocen  los árboles, ni los lagos, ni el mar, ni el sol. El mundo para ellos son solamente sombras proyectadas en una pared.

Una situación similar viven los hombres que están en pareja con la clásica rompebolas.

La rompebolas es la tipica mina a la que no vas a conformar nunca. Ya tiene la premisa de que sos un boludo, un inútil, un incompetente y que todo lo vas a hacer mal.

“Vos no me escuchas”
“A vos no te importa nada”
“No me extraña de vos”
“Vos siempre el mismo”
“No vas a cambiar nunca”
“Salí! Dejame a mí!”

Esas son , en el mejor de los casos, sus frases de cabecera.

Cualquier cosa desata un problema, una discusión, una agresión, una “rencilla”.

Según el diccionario, una rencilla es “Cuestión o riña que da lugar a un estado de hostilidad entre dos o más personas”.

Y resalto la palabra “rencilla” porque en esos casos estamos en presencia de lo que en el libro de los proverbios de la Biblia se le llama “La mujer rencillosa”.

La mujer rencillosa de la que hablan los libros sapienciales, no es otra cosa que la rompebolas, rompepelotas, hinchahuevos de la actualidad.
Esa mina que siempre va a tener algo para criticarte, que siempre va a estar molesta, que nunca va a estar conforme con nada.
Esa que parece sentirse como pez en el agua cuando está en una discusión, jodiéndote la paciencia.
Esa que no te puede ver disfrutar tranquilamente de nada, como si hacerlo fuera un pecado, porque en ese momento, en lugar de estar relajado viendo un partido por televisión, deberías estar cambiando el cuerito de una canilla, o los pañales del nene, o lavando los platos, o llevándola al Shopping para cambiar el regalo que le hiciste para su cumpleaños y por supuesto no le gustó.

Y esto no es nuevo…la rompehuevez de algunas mujeres es algo milenario, dado que como dijimos aparece claramente en el antiguo testamento de la siguiente forma:

Prov. 21:9.-
“Mejor es vivir en un rincón del terrado,
 que con mujer rencillosa en casa espaciosa”.

Prov. 21:19.-
“Mejor es morar en tierra desierta,
que con mujer rencillosa e iracunda”.


Prov. 21:15-16.-
“Gotera continua en tiempo de lluvia y
la mujer rencillosa son semejantes.
Pretender contenerla es como refrenar el viento
 o sujetar el aceite con la mano derecha”.


Y así es…no se puede frenar el viento ni se puede contener el aceite en una mano. Irremediablemente el viento va a seguir soplando y el aceite se nos va a escurrir.

Irremediablemente también la mina rompepelotas va a seguir dejándote los huevos del tamaño de dos naranjas al principio, luego de dos garrafas…y luego de dos globos aerostáticos.

Se puede cambiar a una mujer así.
Sí, por supuesto que se puede.
Se puede cambiar...por otra.
Es la única manera de zafar de una vida de sometimiento triste y desgraciada.
Porque es un mito eso de que “todas las mujeres son así”.
Si todas las mujeres fueran de esa forma, la biblia hablaría de las mujeres en general y no específicamente de las mujeres que son “rencillosas”.

Y justamente por eso comencé este artículo escribiendo sobre la alegoría de la caverna de Platón. Porque hay hombres que creen que “las mujeres son así…que para tener una pareja hay que bancarse esas cosas, que es normal que viva criticándote y con una cara de ojete permanente, que le moleste el fútbol, que deteste a tus amigos, que te tenga prohibido algún que otro asado y que si se te ocurre la increíble y desubicada idea de asistir a uno, luego tengas que compensar con creces la afrenta cometida”.

Creen que es lo natural que su pareja viva erosionándole las pelotas como el mar a las rocas, lenta pero constantemente.

Y saben que? No. No es natural.
Y saben que más? Hay muchas mujeres que no son así.
Y ustedes merecen una buena mujer al lado. Una que se alegre con sus alegrías y los acompañe en sus tristezas. Una mujer que sea una agradable compañía en la vida y no una tortura permanente o una fuente inagotable de reclamos.

Ahora bien, si se ponen de novios con una loca de éstas y como están enamorados soportan todos sus constantes embates de conchudez, después no lloren cuando de casados el infierno les parezca el Caribe.

De una mujer rencillosa hay que escapar. 

Y hay que escapar a tiempo.
Hay que tomarse el buque cuando aún no hay compromiso, cuando no hay bienes para dividir y sobre todo cuando no hay hijos.

A todas esas mujeres que están leyendo esto con bronca, con indignación y están esperando terminar de hacerlo para putearme en los comentarios, les recuerdo que dije claramente que no todas las mujeres son así, que hay muchas mujeres con las que podemos ser felices y formar hermosas familias. Así que si están tan enojadas es porque solitas se reconocieron dentro del grupo de las rompepelotas crónicas.

Vamos muchachos. No se resignen. Rajen a tiempo.

Si están empezando una relación con una chica que presente estas características, corran, huyan, escapen.  No esperen que cambie. No va a hacerlo. El rompebolismo está en su esencia y con el correr del tiempo solo puede empeorar.

Como dije en algún otro texto:
“Una relación es para disfrutarla. Si en lugar de disfrutarla se la sufre, no sirve. Hay que terminarla”.

Y como le dijo Peter Clemenza a Micheal Corleone en “El Padrino”:
“A Hitler había que pararlo en Munich”







Para obtener información sobre consultas personales: http://fabiofusaro.blogspot.com.ar/p/entrevistas-personales.html